¿Cómo funciona?
Es un elemento
de seguridad activa desarrollado por Bosch en los años 90s
y se considera uno de los mayores avances en materia de seguridad del vehículo
en los últimos años. De hecho se calcula que el 40% de los
accidentes de tráfico mortales se deben a derrapes; con este sistema se
podrían evitar hasta el 80% de este tipo de accidentes. Es tan
importante que como normativa desde el día 1 de noviembre del 2011 el ESC es OBLIGATORIO EN TODOS LOS AUTOMÓVILES DE NUEVA MATRICULACIÓN que se introduzcan en la Unión Europea.
¿Para qué sirve?
Está
activado permanentemente. En él, un microordenador
evalúa las señales de los sensores y comprueba 25 veces por
segundo si las maniobras del conductor al volante se corresponden con el
movimiento real del vehículo. Si éste se mueve en una dirección diferente a la
deseada, el ordenador detecta esta situación crítica y reacciona de inmediato, independientemente
del conductor. El ESC utiliza
el sistema de frenos, decelerando independientemente
cada rueda para mantener estable la trayectoria del vehículo. Con este frenado
selectivo el control de estabilidad genera la necesaria fuerza opuesta, de manera
que el vehículo obedece al conductor. El sistema también puede intervenir en el
motor para reducir la potencia del mismo. De esta manera, siempre
dentro de los límites de la física, el vehículo mantiene con
seguridad la trayectoria deseada.

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